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El
pueblo ma'ohi
Los
antepasados de
los ma'ohi se
fueron instalando progresivamente en el triángulo polinesio algunos siglos
antes de nuestra era. Las Marquesas fueron las primeras islas de nuestro país
(el "Fenua") abordadas por aquellos intrépidos navegantes procedentes
del oeste (de las Samoa, Fiji, y anteriormente las Filipinas, de Borneo, y de Nueva
Guinea, en el Sudeste Asiático). Las Marquesas sirvieron como "base"
de explotación para las nuevas migraciones por la zona. Desde este archipiélago
mítico, el pueblo ma'ohi, dotado de una voluntad inquebrantable, surcó
el Pacífico en tres grandes direcciones para formar lo que hoy conocemos como
"el triángulo polinesio">:Hawai al norte, Nueva Zelanda al este,
y la Isla de Pascua al sur. Hawai fue abordado a partir del año 400 después
de J.C., mientras que las islas de la Sociedad fueron colonizadas 2 siglos después.
Primero llegaron a las costas de Raiatea la Sagrada, y desde allí se fueron
irradiando hacia las islas vecinas. Algunos de ellos, más intrépidos,
continuaron más hacia el sur en dirección de las Australes, y finalmente
hacia Nueva Zelanda (900 después de J.C.). Mientras tanto, otro grupo se aventuró
más al este y descubrió las Gambier antes de llegar a la Isla de Pascua,
(500 después de J.C.) Así se cerró el círculo, y el triángulo
polinesio habría de conocer un auge sereno, antes de la llegada de los europeos
a fines del siglo XVIII.
¿Cómo
se sabe que fue un sólo y mismo pueblo quien
inició la colonización del gran Pacífico? Pasemos a la teoría
poco sólida, lanzada en la época por la expedición de la balsa Kon
Tiki en
1947, que quiso demostrar que los polinesios procedían de América del
Sur. Hoy ya no hay dudas. Gracias a numerosas investigaciones entrecruzadas, el mundo
científico está convencido:la
cuna de
nuestros antepasados se encuentra en algún lugar de Asia del Sudoeste. Los
vestigios encontrados a lo largo de todas las islas son muy claros
Todos
aquellos fogosos exploradores del Pacífico tenían muchas costumbres
y técnicas en común, que no permiten la menor duda sobre su pertenencia
a una sola y misma civilización. Su odisea nos muestra similitudes muy singulares.
Su tendencia a utilizar escrupulosamente los tres mundos, animal, vegetal, y mineral,
en su expresión artística es única. Ya sea sobre madera, piedra,
o materias vegetales, las representaciones de sus dioses demuestran que estos pueblos
estaban bajo una sola y misma influencia divina. El famoso tiki polinesio,
un conjunto gesticulante hecho a base de cestería y plumas, en Hawai, finalmente
es esculpido sobre madera en las Marquesas, o tallado en roca volcánica en
las Australes... e incluso en la Isla de Pascua, los moai, esas
grandes estatuas de piedra, que son el resultado extremo. También
la organización social común a aquellos pueblos muestra
analogías indicadoras. Las técnicas originales de pesca, de cultivo,
pero también de recolección y de la cría, presentan todas ellas
formas muy próximas a través de todas las islas del gran triángulo
polinesio...
La
mayor parte de las plantas que encontramos en nuestras islas proceden del Sudeste
Asiático, excepto la batata, gran tema de polémica... Hoy sabemos que
los polinesios trajeron con ellos, en sus grandes piraguas dobles que utilizaban
en sus expediciones migratorias, cocos, algunas verduras (aje o ñame, taro,
uru) y frutas típicas (plátanos, etc), y animales (cerdos, perros,
pollos, y... ratas) Pero
es el descubrimiento de la cerámica "lapita" quien
definitivamente corrobora el
origen el pueblo ma'ohi. Esta
técnica original de cerámica (tanto en las formas como en los temas)
la encontramos a través de todo el triángulo polinesio, y también
el Melanesia y en Asia del Sudoeste. Otros trabajos han encontrado similitudes entre
las lenguas habladas a través del Pacífico, hasta las Filipinas. Y
cual no habría sido la sorpresa del navegante James Cook, cuando en 1769 partió
de Tahiti llevando a bordo un ma'ohi llamado Tupia, y después de 4000 km y
mes y medio de navegación, al llegar a las costas de Nueva Zelanda constató
que éste podía conversar con los nativos que llegaban en piraguas para
recibir al navío. Todos estos pueblos, diseminados por toda la inmensidad
del Pacífico, están unidos por una tradición oral a través
de una cosmogonía mágica. No se ha encontrado nada escrito, pues los
tatuajes sólo tienen una función estética. El saber se transmitía
oralmente, del padre a los hijos, del jefe a su sucesor, etc. La civilización
ma'ohi no conocía la escritura, o al menos no la practicaba.
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