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Vuelta

El capitán James Cook

 
 
 La carpeta James Cook

James Cook

 

Oficialmente: el paso de Venus
Un viaje etnográfico
Un recibimiento efusivo en Tahiti
La verdadera misión comienza
El 2º y 3er viajes de Cook a Tahiti
 

 

James Cook, uno de los más grandes exploradores de la Historia, hizo 3 viajes a  Tahiti durante el siglo XVIII, e inventó el viaje etnográfico.



Es él quien verdaderamente descubrió la cultura polinesia.


La carpeta James Cook

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Oficialmente: el paso de Venus

Cuando a los 28 años se inscribió en la marina británica, Cook ya era un marino con experiencia. Con muchas cualidades, ascendió rápidamente y fue señalado por su gran habilidad para alzar planos topográficos y cartas marinas extremadamente precisas (enviado a Quebec, realizó mapas tan precisos que fueron utilizados durante un siglo). En 1768, a los 40 años fue nombrado teniente y se le dio el mando del navío Endeavour. Nunca había mandado un buque hasta entonces, y carecía de experiencia en navegación larga. La tripulación de su barco era joven, la mayoría voluntarios menores de 30 años. Los oficiales tenían mucha experiencia, sobre todo John Gore, que con otros dos marinos, también reclutados, había participado el año anterior con el capitán Wallis en el viaje y descubrimiento de Tahiti. Se embarcaron 12 militares bajo las órdenes de un sargento, cuya misión era la protección de la tripulación durante sus desplazamientos a tierra. Desde 1660 la " Royal Society " de Londres se había dedicado a los descubrimientos científicos y a fomentar el saber. En aquella época, uno de sus temas predilectos era el cálculo de la distancia del Sol a la Tierra, que teóricamente podía determinarse cronometrando el paso del planeta Venus por delante del Sol. En 1769, para desafiar a los franceses que con las nuevas medidas métricas habían comenzado a tomar cierta ventaja, la Royal Society Londinense había decidido coordinar a los 151 observadores que en 77 países diferentes iban a observar el paso de Venus por delante del Sol. Por esta razón ofreció fletar un buque, el Endeavour, que efectuaría dichas mediciones desde una isla del Pacífico Sur. El astrónomo Charles Green embarcó con sus telescopios, relojes, y equipo de astronomía. Cuando en abril de 1769 el barco llegó a Tahiti, la tripulación construyó una pequeña tienda fortificada para guardar el material, a la que Cook denominó Fort Venus. Esto no impidió a los maohis robar parte del material de astronomía, que, tras no pocos regateos restituyeron. Claro está, este fuerte hoy no existe, pero la punta norte que bordea la bahía de Matavai se sigue llamando Punta Venus, y desde entonces es el lugar de llagada de todos los navíos británicos. El 3 de junio, con un tiempo muy claro, el paso de Venus por delante del Sol fue rigurosamente cronometrado. Pero al final, varios años después resultó que el conjunto de los tiempos cronometrados a través del planeta eran demasiado discordantes entre si para poder ser utilizados.

Un viaje etnográfico
A bordo del Endeavour, también embarcó un personaje muy importante:  Joseph Banks, ya un eminente botanista que había estudiado en Eton y Oxford, procedía de una familia muy rica, y era propietario de tierras en Inglaterra. Miembro de la Royal Society, había ofrecido embarcar a su costo a un grupo de científicos y de naturalistas. Su oferta fue aceptada, y finalmente el grupo de Banks constó de 9 personas entre ellas el Dr Solander, profesor de botánica, que ayudó a clasificar las plantas y los animales que encontraron, así como Sydney Parkinson y Alexander Buchan, ambos artistas. Parkinson, de 23 años, trabajó incansablemente durante todo el viaje : dibujó 950 plantas y más de 350 animales, antes de morir de disentería durante el viaje de vuelta. Banks había llevado consigo más de 150 libros, microscopios, instrumentos de disección, de conservación y secado de las plantas, cientos de cajas, y cientos de pequeños espejos para hacer trueque con los nativos. Es decir, que todo el mundo a bordo se sintió desde el principio inmerso en una misión de descubrimiento y colecta científica y botánica, pero también como un nuevo tema de interés que les ayudaba a pasar el rato durante las largas travesías. Banks y su grupo, también por la primera vez, clasificaron todas las costumbres de los nativos de los mares del sur : habitat, alimentación, vestimenta, agricultura, armas, música, artes,.... también estudiaron las diferentes lenguas y crearon el primer diccionario de las islas. Su influencia durante todo el viaje fue tal, que a  su regreso a Inglaterra el viaje alcanzó dimensiones sin precedentes en la historia de la marina. El rey en persona les invitó para admirar su colección compuesta por no menos de 1500 dibujos y pinturas, más de 1500 plantas, más de 500 peces y más de 500 pájaros, y por supuesto abundantes objetos de la cultura maohi, como instrumentos de música, armas, vestidos, joyas, etc. Nada que ver con las expediciones militares habituales... pues, sin saberlo ¡Cook acababa de inventar el viaje etnográfico ! Visto desde hoy, es evidente que el enorme éxito del viaje se debió al grupo de Banks, y que por ello le fueron confiadas a Cook dos expediciones más al Pacífico Sur.

El Endeavour había salido de Plymouth en Inglaterra el 8 de agosto de 1768, para llegar a la isla del Rey Georges (el nombre que Wallis había puesto a la isla de Tahiti cuando la descubrió) el 13 de abril de 1769 después de 8 meses de viaje.

Haga CLIC para ampliar.Un recibimiento efusivo en  Tahiti
El recibimiento fue muy efusivo, sobre todo gracias a los oficiales y marinos que ya habían acompañado a Wallis dos años antes, durante su viaje inaugural a Tahiti. Sin embargo al principio se produjeron algunos choques, sobre todo después de algunos robos por parte de los maohis (que no conocían la noción de propiedad privada), y también se mató a un hombre que había robado un mosquete. Para reestablecer la confianza con los tahitianos, Cook ordenó que no se recurriese más a las armas, que se evitase que corriera la sangre, y que en el futuro los robos fuesen tratados mucho más diplomáticamente : Por ello, cuando el sextante astronómico desapareció de la tienda donde se encontraba, comenzó una negociación entre los jefes tahitianos, quienes unos días después lo encontraron y restituyeron a los británicos. Lejos de los métodos de Wallis, que había disparado contra la playa con el cañón matando a muchos tahitianos. Es cierto que los robos continuaron, sobre todo de ropa y de clavos. Respecto a éstos últimos hay que decir que, desconocidos por los tahitianos, tenía un valor muy especial, y las mujeres no dudaban en  vender sus encantos por un clavo, o dos. Durante el viaje anterior, para proteger el barco Wallis (sin mucho éxito) había prohibido que los marinos arrancasen clavos de la quilla. Es de comprender la reputación sulfurosa que, según los marinos, rápidamente tomaron las costumbres descarriadas de Tahiti, sobre todo comparadas con las de la puritana Inglaterra. El Endeavour permaneció tres meses en Tahiti, durante los cuales no pocos marinos encontraron pareja en tierra y se iniciaron en los ritos y fiestas tahitianas. A cambio, los jefes fueron invitados varias veces a  cenar a  bordo. Una de las astucias de Cook había sido traer consigo largas plumas rojas que el sabía eran muy codiciadas por los jefes tahitianos, puesto que éstas eran muy escasas en la isla y eran símbolo de linaje real. Cook siempre las llevaba consigo y las regalaba en cada viaje. Durante su escala en Tahiti, tomó una pequeña embarcación y dio la vuelta a la isla a vela para cartografiarla, con una precisión increíble, sobre todo si se tiene en cuenta los escasos medios de que disponía, probando así una vez más su gran pericia en esta materia.

Haga CLIC para ampliar.La verdadera misión comienza
Después de 3 meses, el navío zarpó de la Punta Venus, no sin amargura por ambos lados. Un jove tahitiano llamado Tupaia embarcó con ellos y les guió hacia las islas de Huahiné, Raiatea, y Tahaa, que Cook cartografió y llamó Islas de la Sociedad, debido a la proximidad que les caracteriza, y en homenaje a la Sociedad Real de Londres, organizadora del viaje. A continuación tomó rumbo sur para llevar a cabo su " misión secreta ". Pues evidentemente, para la marina británica la observación del paso de Venus sólo era un pretexto para enviar un navío al descubrimiento de tierras desconocidas en el Pacífico Sur. En esta época se imaginaban que para " equilibrar " las numerosas tierras emergidas en el hemisferio norte, tenía que existir un gran continente escondido próximo al Polo Sur, en la última zona del planeta todavía sin explorar. Cook fue hasta la isla de Rurutu, en el archipiélago de las Australes, sin encontrar el famoso continente. Entonces puso rumbo al oeste, hacia la nueva Zelanda, ya divisada por Abel Tasman en siglo XVII, y la contorneó durante 6 meses descubriendo que en realidad se trataba de dos islas, y una vez más las cartografió hasta el menor detalle. Le sorprendió que, a más de 4000 km de Tahiti, su guía tahitiano podía conversar con los indígenas de Nueva Zelanda, prueba de las colonizaciones del pueblo maohi por todo el Pacífico. Para finalizar este primer viaje, Cook remontó toda la costa este de Australia, encontró un paso en el laberinto formado por la temible barrera de coral que la bordea, y fue el primero en descubrir el estrecho que separa Australia de Nueva Guinea. En varias ocasiones casi hundió el barco al chocar con los afilados corales. Cuando llegó a Batavia en Indonesia (hoy Jakarta) después de 2 años en el mar, Cook sólo tuvo que lamentar la pérdida de 8 hombres de los 94 que formaban su tripulación a la salida de Inglaterra. Fue una hazaña enorme, pues debido al escorbuto, muchas veces los grandes viajes solían convertirse en hecatombes. Hay que mencionar que antes de salir, Cook había seguido los consejos de un médico naval escocés quien afirmaba que otra tripulación se había mantenido en plena forma consumiendo los limones del cargamento. En vista de ello, a borde del Endeavour fue obligatorio beber frecuentemente zumo de limón y de naranja (que contienen vitamina C), y Cook se ocupaba de que en cada escala se cargase fruta y verduras frescas. Por desgracia la tripulación contrajo la malaria en el puerto de Batavia, y 23 hombres perecieron en el viaje de regreso a Inglaterra, entre ellos Tupaia y su sirviente, así como el astrónomo Charles Green.

Haga CLIC para ampliar.El 2º y 3er y viajes de Cook a Tahiti
A su regreso a Inglaterra en 1771, es decir 3 años después de su partida, el viaje fue considerado como un éxito enorme, tanto en lo que se refiera a las observaciones etnográficas, como a los abundantes mapas que había dibujado. A continuación la marina encomendó a James Cook dos viajes más al Pacífico Sur, de 1772 a 1775 y de 1776 a 1780 y en cada uno de ellos hizo largas escalas en Tahiti, donde se le veneraba como a un gran jefe. Durante su último viaje su misión era claramente encontrar esta famosa tierra austral. La buscó con gran tenacidad atravesando 4 veces el círculo polar antártico, navegando durante meses entre icebergs y por los rugientes 40 de latitud, y realizando dos veces el trayecto entre Nueva Zelanda y Chile bordeando el Polo Sur, probando que a parte del continente antártico no existía tal tierra mítica, y que no había ninguna ruta marítima entre el Atlántico y el Indico a través del Polo Sur. El tercer viaje le envió al Pacífico Norte, en el estrecho de Bering a lo largo de las costas de Canadá, en búsqueda de un posible pasaje que uniese el Pacífico con el Atlántico.

Respetaba muchísimo al pueblo maohi, con el que había establecido relaciones muy sólidas, siendo sin embargo consciente de la nefasta influencia que sus viajes podrían traer a este pueblo, al abrir el camino a los futuros colonizadores europeos. Sorprendentemente, durante su 3er viaje fue apuñalado a  muerte por los maohi en una playa de Hawai,cuando el 14 de febrero de 1779  intentó interponerse entre sus marinos y unos maohis que les habían robado una chalupa.

Ya muy estimado en su época, este hombre que había pasado más de 9 años en las aguas del Pacífico, es reconocido hoy como uno de los exploradores y navegantes más grandes de la Historia.

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